sábado, 21 de abril de 2012

ROMOSINUANO





ROMOSINUANO (Romo) La población estimada en 1999 fue de 2014. El ganado Romosinuano deriva su nombre de la ausencia de cuernos (romo) y del lugar de origen, Valle del río Sinú, Costa Norte de Colombia. El Romo es la base genética criolla de la raza sintética Velásquez. Es de tamaño mediano y cuerpo cilíndrico, pelaje amarillo claro (bayo) o rojo cereza (araguato) uniforme y/o manchado (pataconeado); una pequeña proporción posee cabeza negra (hosco); las mucosas son claras o negras; piel delgada con pelo escaso, corto y brillante; cola corta y de escasa borla.  Sobresale por su fertilidad, longevidad, mansedumbre, producción de carne de alta calidad y por su habilidad combinatoria con el Cebú. Por su excelente fertilidad, producción y calidad de carne es la raza criolla colombiana más apetecida en el exterior; la segunda población más numerosa se encuentra en Venezuela; igualmente, existe una población importante en Estados Unidos, en dónde se adelantan investigaciones referidas con su fertilidad y calidad de carne.


Apariencia general


El rasgo más típico es la ausencia de cuernos. El color de la capa va de amarillo claro (bayo) a rojo encendido (castaño oscuro o cereza); también existen animales hoscos: bayos o castaños con cabeza y extremidades negras. El color de la capa es uniforme, pero algunos animales presentan manchas pequeñas circulares de color más intenso, esparcidas en todo el cuerpo y que le dan al animal un aspecto moteado, "pataconeado", como de tela estampada. Según el profesor J. C. Bonsma, citado por Pinzón (1981): "El moteado o estrellas de melanina o "pataconeado" sobre la piel es un indicador de alta vascularidad y buena salud. Esas estrellas son el resultado de una irrigación sanguínea muy eficiente".

Las mucosas y la piel son, en general, de tonos claros, pero en los hoscos estas son de color negro. La piel es gruesa y bien adherida, con escaso pelo, corto, brillante y grasoso. El Romo es de talla mediana y cuerpo cilíndrico; la raíz de la cola es descarnada, de inserción alta y escasa borla (Hernández, 1976b; Rincón, 1991). En la Tabla 1 se presentan los promedios no ponderados de pesos y medidas corporales de animales de cuatro (4) años de edad.

Características fisiológicas:

La característica fisiológica más sobresaliente del Romo es su adaptación al trópico, adaptación traducida en excelentes índices de fertilidad, supervivencia o longevidad; igualmente, sobresale por su rusticidad, habilidad combinatoria y producción de heterosis, especialmente con Cebú.

El sobresaliente comportamiento reproductivo que ésta raza exhibe, no solo en las condiciones del Sinú sino en otras regiones más inhóspitas del país, ha sido reportado por diferentes autores. En 1940, Escobar, citado por Pinzón (1981), encontró, en el Sinú, que el 79 % de las vacas entraban en celo antes de los 60 días posparto y el 92 % antes de los 69 días; posteriormente,  Hernández (1970), en el C.I. Turipaná, reportó un promedio de 373.6 días de intervalo entre partos, con 54.3 % de ellos inferiores a 365 días. Según Hernández (1981), la longevidad y fertilidad del ganado Romo compensan el aparente retardo en su desarrollo, ya que  es  común encontrar vacas de 15 ó más años de edad con 12 ó más partos, lo que es más económico que tener vacas de mayor velocidad de crecimiento, pero con menor número de crías en su vida productiva.

El Romo es tolerante al calor y humedad excesivas del trópico, así como a otras contingencias desfavorables: excesiva presencia de parásitos externos e internos, plagas y enfermedades. Un aspecto importante de su adaptación a zonas húmedas es la calidad de las pezuñas, que lo habilitan para soportar el fango de las inundaciones periódicas  en el Valle del Sinú

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